Te escribo de manera clandestina, porque así nos entendemos, detrás del telón, a ciegas, sin rostro, sin voz, sin sonido, sin olor, solo consonantes constantes y vocales volátiles.Brindo entonces por cualquier motivo, a tu salud con tu taza del Principito un café lleno de cometas nuevos y brindo con mi taza de Frida Kahlo un té verde lleno de colores cálidos. Besos al aire y letras al letrista.